Mucha suerte. (Suerte no, justicia)
Un par de horas antes de la ironman de Hawaii, en el coche de camino
hacia los boxes recibí un sms de un amigo que además es un campeón que
me decía:
Mucha suerte. (Suerte no, justicia!)
Me quedé pensativo, y tengo que reconocer que en muchos momentos sonaba
en mi cabeza esa frase durante la ironman.
Pienso que en circunstancias puntuales uno puede tener algo de mala
fortuna, un mal día, etc. Pero la buena suerte no existe. La buena
suerte es una medida de lo que uno ha trabajado y luchado.
Suerte es que te toque la loteria sin haber comprado el boleto. El que
ha comprado el boleto toda su vida y un buen día le toca, no es porque
haya tenido suerte. Es porque lo ha buscado.
Tony Rominger se quejaba de su mala suerte con los pinchazos en las
contrarelojs. Sin embargo mi admirado Miguel Indurain nunca jamás
pinchaba. Tony Rominger no es que tuviese mala suerte, sino que iba por
la carretera como un animal comiendose todos los baches, acortaba en las
curvas, etc. Miguel nunca pinchaba, siempre miraba al horizonte y
evitaba los baches a toda costa. En cierta medida es la diferencia entre
la buena y mala suerte.

